Culturalmente la leche siempre ha sido un alimento básico para nuestra alimentación. Sin embargo, todo cambia. La dieta mediterránea siempre utilizó un poco de ella, pero no de vaca sino de cabra. Es más asimilable para el ser humano ya que sus moléculas son más parecidas a las nuestras.

Aún así, con la cantidad de alimentos procesados, los antibióticos utilizados y la mucosidad que genera, no la hacen ya tan recomendable en estos tiempos. 

Para ello, la mejor opción para sustituir el LIQUIDO BLANCO es una leche vegetal. Las más recomendables son las de cereales. No recomendamos las de legumbres como la SOJA ya que es de más difícil absorción para nuestra escasa flora intestinal que, dicho sea de paso, iremos recuperando con una alimentación equilibrada, libre de procesados y sin pesticidas e introduciendo los fermentos naturales como miso, tamari, pikles, etc.

La más recomendable es la de arroz. Las de frutos secos como la almendra son más para niños, adolescentes y deportistas, o bien personas muy delgadas o mujeres embarazadas. Mira nuestro apartado RECETAS con nuestras sugerencias. La bebida de avena no es recomendable para personas con mucosidad excesiva.